Ni conveniente ni inconveniente, para ser receptivo al I Ching es necesario una mente en estado de cierta serenidad, las mentes que han caído en la compulsión y en el vaivén de lo mundanal pueden llegar a entenderlo intelectualmente pero no pueden aprehenderlo e integrarlo en su vida personal.
Damián Ruiz
Sitges (Barcelona), 19 de octubre de 2008