No, no está justificado, en realidad se trata de una situación, como ya expliqué en una respuesta anterior, de colapso personal, que requiere de una intervención radical pero dentro de la propia continuación de la vida. Suicidarse significa no “haber entendido” el propósito de la vida, y a veces es necesario tener la valentía y el coraje para empezar de nuevo, aunque sea a diez mil kilómetros de distancia, con otra vida y otra situación radicalmente diferente.
El alma sufre mucho en el caso de un suicida que haya llevado a cabo el acto de acabar con su vida, y puede permanecer en un estado de “inarmonía” después de la muerte.
Antes de llegar al gran error existencial que supone el suicidio hay que abrir esquemas de pensamiento, entender la grandeza de la vida y liberarse de la situación que lleva a ese tipo de razonamiento autodestructivo.
Damián Ruiz
Barcelona, 26 de octubre de 2008